Trabajar desde casa forma parte del día a día de muchas personas. Sin embargo, no siempre disponemos de una habitación independiente que podamos convertir en despacho.
En muchas viviendas, la zona de trabajo tiene que integrarse en el salón, en un dormitorio o incluso en algún espacio que hasta ahora tenía poco uso. La clave está en planificar bien la distribución, elegir los muebles adecuados y conseguir que el espacio de trabajo se integre con el resto de la vivienda.
En Decoración Vesta diseñamos proyectos de interiorismo, muebles y decoración en Vitoria adaptados a la forma de vivir de cada cliente. Cuando necesitamos incorporar una zona de trabajo, estudiamos el espacio disponible para conseguir que resulte práctica y cómoda sin perder la estética del conjunto.
1. Elegir bien dónde colocar la zona de trabajo
No es imprescindible disponer de una habitación exclusiva para crear un espacio de trabajo funcional.
Un rincón del salón, una zona del dormitorio, un distribuidor amplio o un hueco entre muebles pueden convertirse en una pequeña zona de trabajo si se planifican correctamente.
Antes de decidir su ubicación conviene valorar el espacio disponible, la luz natural, las zonas de paso, la proximidad de enchufes y, especialmente, el uso que tendrá.
No necesitaremos el mismo espacio para trabajar desde casa todos los días que para utilizar el ordenador de forma puntual.
2. Calcular el espacio que realmente necesitas
Uno de los errores más habituales es elegir primero el escritorio y comprobar después si funciona bien en la estancia.
Antes de comprarlo conviene estudiar no solo el ancho de la mesa, sino también su profundidad y el espacio necesario para utilizar cómodamente la silla.
Además, debemos comprobar que la zona de trabajo no interfiera en recorridos habituales ni dificulte la apertura de puertas, armarios o cajones.
Cuando disponemos de pocos metros, planificar las medidas antes de elegir los muebles puede marcar una gran diferencia.
3. Integrar el escritorio con el resto del mobiliario
Cuando la zona de trabajo está situada en el salón o en un dormitorio, es importante que no parezca un elemento añadido sin relación con el resto de la estancia.
Materiales, colores y acabados pueden ayudarnos a integrar visualmente el escritorio con los demás muebles.
Una opción especialmente interesante es incorporarlo dentro de una composición de mobiliario. Por ejemplo, una misma solución puede integrar el mueble de televisión, diferentes espacios de almacenaje y una pequeña zona de escritorio.
De esta forma conseguimos aprovechar mejor el espacio y mantener una estética mucho más ordenada.
4. Aprovechar los muebles a medida cuando hay poco espacio
No todas las viviendas disponen de un hueco con las medidas adecuadas para colocar un escritorio convencional.
En estos casos, los muebles a medida permiten aprovechar paredes, retranqueos o espacios entre otros elementos de la vivienda que de otra forma resultarían difíciles de utilizar.
Podemos adaptar el ancho y la profundidad del escritorio, incorporar cajones o estanterías e incluso diseñar soluciones que permitan ocultar o integrar visualmente la zona de trabajo cuando no se está utilizando.
No se trata de llenar cada hueco disponible, sino de encontrar la solución que mejor responda al espacio y al uso que necesitamos.
5. No olvidarse del almacenaje
Papeles, documentos, cargadores, material de oficina y otros objetos pueden hacer que una zona de trabajo parezca desordenada rápidamente.
Por eso conviene prever desde el principio dónde vamos a guardar cada cosa.
Cajones, módulos cerrados, estanterías o muebles auxiliares pueden ayudar a mantener despejada la superficie de trabajo.
Además, cuando la zona de trabajo comparte espacio con el salón o el dormitorio, disponer de almacenaje cerrado permite que visualmente la estancia recupere su función principal cuando terminamos de trabajar.
Si el almacenaje es uno de los problemas de tu vivienda, en nuestra guía sobre cómo mejorar el orden y el almacenaje en casa encontrarás más soluciones para aprovechar mejor el espacio.
6. Planificar correctamente la iluminación
Siempre que sea posible, conviene aprovechar la luz natural, pero también necesitaremos una iluminación adecuada cuando trabajemos en horas con menos luz.
Además de la iluminación general de la estancia, una lámpara de sobremesa o un punto de luz específico puede proporcionar la iluminación necesaria sobre la superficie de trabajo.
También es importante pensar en la ubicación de los enchufes y en los dispositivos que utilizaremos habitualmente para evitar cables innecesarios o soluciones provisionales.
Si estamos diseñando la estancia desde el principio, iluminación, enchufes y mobiliario deberían estudiarse conjuntamente.
7. Crear un espacio cómodo para trabajar
El diseño de una zona de trabajo no termina con la elección de un escritorio bonito.
La mesa, la silla y la pantalla deben colocarse de manera que permitan utilizar el espacio cómodamente durante el tiempo que vayamos a permanecer en él.
Además del diseño del espacio, es importante prestar atención a la postura durante la jornada, la posición de la pantalla y la elección de la silla. Puedes ampliar esta información en nuestra guía sobre higiene postural y ergonomía.
8. Conseguir que la zona de trabajo forme parte de la decoración
Especialmente cuando el escritorio está en el salón o en el dormitorio, no debemos tratarlo como un espacio independiente del resto de la vivienda.
Una silla acorde con el estilo de la estancia, una lámpara bien elegida, una composición decorativa o unos acabados coordinados con el resto de los muebles pueden conseguir que la zona de trabajo forme parte del conjunto.
El objetivo es que cuando termina la jornada no tengamos la sensación de vivir dentro de una oficina.
Una zona de trabajo adaptada a tu hogar
Crear una zona de trabajo en casa no siempre requiere disponer de muchos metros. Una buena distribución y la elección adecuada de los muebles pueden permitir aprovechar espacios que hasta ahora tenían poco uso.
En ocasiones será suficiente con incorporar un escritorio; en otras, una solución de mobiliario a medida permitirá integrar zona de trabajo y almacenaje dentro de una misma composición.
En Decoración Vesta podemos ayudarte a estudiar la distribución, seleccionar los muebles, diseñar soluciones a medida y conseguir que la zona de trabajo se integre con el interiorismo y la decoración de tu vivienda.
Si quieres crear o mejorar tu zona de trabajo en casa en Vitoria, cuéntanos qué necesitas y estudiamos contigo la mejor solución.